Guárdate de mujer latina y de moza adivina
Aconseja desconfiar de ciertas personas consideradas ocultas, astutas o poco fiables, especialmente en un contexto tradicional y supersticioso.
(refrain) m. Dicho agudo y sentencioso de uso común.
Aconseja desconfiar de ciertas personas consideradas ocultas, astutas o poco fiables, especialmente en un contexto tradicional y supersticioso.
Valora hablar poco, con claridad y sin rodeos, asociándolo a equilibrio, sensatez y buena salud.
Advierte sobre la impulsividad o temeridad atribuida tradicionalmente a los jóvenes varones al entrar en la adolescencia.
Significa contenerse y no decir algo que uno piensa para evitar un conflicto, una ofensa o consecuencias negativas.
Advierte contra las personas demasiado calladas o reservadas, porque pueden ocultar intenciones y resultar imprevisibles.
Recomienda desconfiar de las apariencias, especialmente cuando alguien presume de riqueza o virtud.
Alaba la discreción y sugiere que quien actúa sin hablar demasiado obtiene mejores resultados.
Aconseja no opinar ni intervenir en asuntos que no son de nuestra incumbencia.
Aconseja mantenerse lejos de personas acostumbradas a mandar o de trato difícil, porque pueden ser abusivas o problemáticas.