En dinero y santidad, la mitad de la mitad
Recomienda desconfiar de las apariencias, especialmente cuando alguien presume de riqueza o virtud.
(refrain) m. Dicho agudo y sentencioso de uso común.
Recomienda desconfiar de las apariencias, especialmente cuando alguien presume de riqueza o virtud.
No conviene juzgar a una persona reservada sin conocer lo que realmente piensa o guarda dentro.
Critica que la apariencia social, la educación visible o el aire de respetabilidad puedan pesar más que la riqueza real.
Aquello que alguien usa para ocultarse o proteger su imagen puede acabar revelando sus inseguridades o verdaderas intenciones.