Desafortunado en el juego, afortunado en amores
Se usa como consuelo para quien pierde en el juego, sugiriendo que esa mala suerte se compensará con buena fortuna amorosa.
(refrain) m. Dicho agudo y sentencioso de uso común.
Se usa como consuelo para quien pierde en el juego, sugiriendo que esa mala suerte se compensará con buena fortuna amorosa.
Asocia el vino derramado con un buen augurio y la sal derramada con mala suerte o mal presagio.