Quien no se arriesga, no pasa la mar
Es necesario arriesgar algo para conseguir lo que se desea, en particular algo difícil de alcanzar.
(refrain) m. Dicho agudo y sentencioso de uso común.
Es necesario arriesgar algo para conseguir lo que se desea, en particular algo difícil de alcanzar.
En ocasiones, es necesario correr algún riesgo para alcanzar lo que se desea.
Previene frente a los que no temen riesgos o gastos porque nada aventuran.
En sentido figurado, significa lanzarse a una situación sin pensarlo demasiado, con impulso y asumiendo riesgos.
Advierte que quien presume demasiado o llama excesivamente la atención puede acabar perjudicado por su propia arrogancia.
Cuando se avisa de un peligro o conflicto, las personas pueden prepararse y reducir sus consecuencias.
Describe a personas enviadas a situaciones peligrosas o difíciles sin consideración por su seguridad, como si fueran prescindibles.