A canas honradas, no hay puertas cerradas
Se refiere al respeto que se debe tener a los ancianos. Por otra parte, alude a quien es bien recibido en todas partes porque se ha ganado un buen nombre al cabo de los años, por su juicio y prudencia.
(refrain) m. Dicho agudo y sentencioso de uso común.
Se refiere al respeto que se debe tener a los ancianos. Por otra parte, alude a quien es bien recibido en todas partes porque se ha ganado un buen nombre al cabo de los años, por su juicio y prudencia.
Se recomienda prudencia ante la potencia del mar a quienes navegan en él, al tiempo que encarece el respeto que se debe sentir por la mujer.
Recomienda desconfiar de quien no respeta lo suyo.
Enseña que la educación, el agradecimiento y el buen trato tienen gran valor en las relaciones, aunque no cuesten dinero.